El próximo 27 de septiembre de 2014 se celebrará la "II FERIA PAPAS ANTIGUAS DE CANARIAS". Será en el Hotel Rural "Casablanca" en un entorno privilegiado dentro de la comarca de Icod el Alto. Los actos transcurrirán a lo largo de este día que tiene como objetivo principal la divulgación y promoción de las Papas Antiguas de Canarias. 

 

Los bancales están en el fondo de uno de los barrancos más profundos de Tenerife, el de Ruiz, en el punto en el que se une con el barranco de Castro. De la finca, que ocupó varias hectáreas apenas quedan los restos fantasmales de la casa del medianero, tomada por las zarzas y la humedad, engullida por la naturaleza. En esas mismas huertas en las que ahora crecen los helechos sin ton ni son se plantaron las primeras papas bonitas de la historia de Canarias. Unos 70 excursionistas realizaron ayer un pateo para conocer esa finca, en una actividad organizada por la Asociación de Cosecheros de Papa Bonita y Cultivos Tradicionales de Icod El Alto. Y en esos bancales descubrieron el origen de las especialidades autóctonas de este tubérculo que tiene denominación de origen.

Carmen Nieves Luis García, coordinadora del proyecto histórico y cultural Los Alzados, leyó un texto histórico de la siembra de papa bonita, justo en el mismo paraje en el que se produjo. Pertenece a Viera y Clavijo. "Tenemos en Tenerife la tradición depositada en la familia de los señores Bethencourt y Castro, de que las primeras papas nos las trajo del Perú don Juan Bautista de Castro, por el año de 1622. Este señor las hizo sembrar en sus tierras de Icod El Alto, desde donde tan felizmente se ha difundido por todas las Canarias este alimento que sustenta en gran parte a sus moradores", escribió el historiador, biólogo y escritor nacido en el municipio de esta finca, Los Realejos.

Manuel Luis, integrante de la Asociación de la Papa Bonita y uno de los guías de la ruta, cree que la primera variedad de papa bonita traída de Perú pudo ser la ojo de perdiz pero aclara que es una simple teoría, pues no hay ningún documento que especifique ese dato. Lo que es una realidad es que llegaron del país andino y encontraron en este barranco las condiciones idóneas para desarrollarse y dar nuevas variedades al mezclarse con otras que los terratenientes trajeron de América. Hoy son 27 variedades de papas bonitas canarias con características exclusivas, uno de los abanderados de la gastronomía canaria y un producto comercial con futuro después de la presentación la pasada semana de la Denominación de Origen de la Papa Antigua Canaria.

Adolfo González Pérez, un cabrero local de 84 años descendiente de menceyes guanches y Los Alzados, sabe a qué variedad pertenece cada papa con solo tocarlas. "La papa bonita negra, que es preciosa, de un color vino oscuro, a veces sale más clara. Depende del año, como la azucena blanca. No sé por qué a veces cambian un poco de color", cuenta mientras las acaricia con sus enormes manos. El hombre todavía se mueve por los caminos que conducen al fondo del barranco con soltura, todo un prodigio. No le queda otra, dice él mismo, porque allí nació, allí tiene sus cabras y al barranco las lleva para que coman. Incluso le quedan fuerzas para pararse a cada rato a contar las historias del barranco: que el lugar es ideal para las papas por el mar de nubes y la altitud (entre 500 y 600 metros), que aquello es un tilo, que esta planta es buena para las almorranas, que aquella se la comían los guanches...

De lo que cuentan Adolfo y Carmen Nieves se deduce que los Bethencourt y Castro no podían haber elegido un mejor lugar para poner un hito de la historia de Canarias. Conserva uno de los reductos de la laurisilva, el tipo de bosque más emblemático de Canarias y que llegó a poblar todo este barranco; oculta en las centenares de cuevas restos aborígenes por descubrir e investigar –el mismo Adolfo ha visto huesos, una vasija y collares de la época guanche en estas cuevas–; y protagonizó uno de los episodios más significativos pero poco conocidos de la conquista del Archipiélago: Los Alzados.

Una de las mujeres que más ha reivindicado la importancia de este lugar y de Los Alzados ha sido Carmen Nieves Luis. Se le nota la pasión al contar la odisea de estos guanches que tras la conquista castellana en 1496 se rebelaron contra los dominadores y protagonizaron escaramuzas en estos barrancos. "Precisamente muy cerca de aquí se produjo una de las mayores batallas de Los Alzados. Fue en una zona que se llamaba La Matanza y que ahora se denomina La Tahona. Los castellanos le quitaron el nombre de la misma manera que intentaron silenciar la rebelión de estos alzados. Yo aprovecho para pedir que esta zona recupere su nombre original, su simbología y su importancia", señaló durante Luis.

Las peripecias de aquellos guanches pasaron a la música popular y a las parrandas, aunque con cuidado, pues durante mucho tiempo estuvieron prohibidas por las autoridades españolas para evitar nuevas insurrecciones. Y ahora se mantiene gracias a la labor divulgativa de proyectos como el de Los Alzados, de recuperación de la memoria, que recibió el Premio Canarias a la Cultura Popular en 2012. Todo ocurrió en este lugar abrupto, una garganta llena de cuevas que Adolfo González conoce muy bien y en las que ha bailado y cantado de lo lindo, pues algunas fueron utilizadas para ´parrandear´.

La caminata concluye al otro lado del barranco con una panorámica de los bancales de los Bethencourt y Castro. Pero aquí no acaba la jornada. Los integrantes de la Asociación de la Papa Antigua llevan a los participantes a su sede, en La Corona, donde les espera una degustación de papas bonitas con mojos y almogrote y un buen trago de vino. En las instalaciones hay mallas de dos kilos y medio de algunas de las 18 variedades de Tenerife, en cajas de madera y con un cartel informativo. Es como las van a comercializar ahora los cosecheros bajo el primer sello de calidad de Canarias.

La producción es pequeña –350 hectáreas de cultivo que producen no más de 300 toneladas al año en Tenerife– por las peculiaridades de la papa bonita –una cosecha al año, cuando la papa común puede llegar a tres–, su alto coste –de cada semilla salen una media de 10 papas mientras que en las variedades comunes la proporción es de 30– y el daño que ha sufrido en los últimos años por culpa de la polilla guatemalteca. Gracias a personas como él, que conserva semillas de sus abuelos y tatarabuelos, a gente del campo como Adolfo González y a los investigadores y productores que han estudiado y defendido la papa bonita como un bien de interés cultural, los tubérculos ya no solo se mantienen, sino que acaban de salir a los mercados internacionales. "Es una gran oportunidad para crear trabajo con este alimento tan especial, involucrar a los jóvenes y recuperar unos usos y costumbres que no se deberían nunca haber perdido", enfatiza Carmen Nieves Luis en plena laurisilva, apenas a unos metros del punto que Viera y Clavijo señaló como la cuna de la papa bonita.

La Opinión de Tenerife - Daniel Millet - 30-9-2013

 

La Consejería de Agricultura del Gobierno Canario, en colaboración con la Asociación de cosecheros de papa bonita y cultivos tradicionales de Icod el Alto, presentó el pasado 26 de septiembre de 2013 las producciones que se pondrán a la venta con el sello de calidad europeo Denominación de Origen Protegido Papas Antiguas de Canarias.

Contó con la presencia de D. Vicente Luis Domínguez - Presidente de la Asociación de cosecheros de papa bonita y otros cultivos tradicionales de Icod el Alto, D. Alfonso J. López Torres - Director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, D. José Joaquín Bethencourt - Consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Tenerife, D. Alonso Arroyo - Viceconsejero de Agricultura, Ganadería del Gobierno de Canarias, D. Juan José del Pino - Presidente de Unión de Cooperativas Canarias.